VISUALIZACIÓN CREATIVA PARA MEDITAR

UTILIZA TU IMAGINACIÓN PARA MEJORAR TU BIENESTAR EMOCIONAL

Las técnicas de visualización mental son muy utilizadas para diversos fines. Por ejemplo los deportistas de élite se visualizan asimismo participando en las competiciones con todos los detalles. Esto les ayuda a ejecutar mejor sus ejercicios.

También se utilizan mucho en sesiones de coaching en las que la persona que quiere conseguir unos objetivos se visualiza a sí misma obteniendo buenos resultados. Está científicamente demostrado que para nuestra mente todo aquello que pensamos o imaginamos es prácticamente como si lo estuviésemos viviendo.

En mindfulness las visualizaciones se utilizan para generar estados positivos de conciencia. También para obtener relajación por ejemplo previo a una meditación.

Las visualizaciones creativas consisten en que elijas en tu mente un lugar, en este caso vamos a hablar de tu «lugar favorito en el mundo». Puede ser un lugar en el que ya hayas estado o quizá uno que has visto en fotografías o en algún reportaje y al que te gustaría poder viajar. También podría ser un lugar de tu infancia en el que te sientes cómodo, seguro y confiado.

Por ejemplo, yo utilizo mucho en mis visualizaciones la playa de Tarifa, un lugar en el sur de España. Es una playa para practicar surf y en la época en que yo la visitaba, hace ya unos años, había muy poca oferta turística. Estaba casi siempre vacía, con tan sólo algunos surferos y me parecía el lugar perfecto para desconectar y contemplar el Atlántico, con su oleaje rítmico.

Me gusta imaginarme sentada en esa playa mirando al horizonte donde la línea del cielo se une con el mar, contemplando las olas, escuchando como el agua se desliza hasta mis pies … Esta visualización me llena de gran satisfacción y calma. 

Quizá tú prefieras imaginarte un lugar en la montaña, un lugar que visitabas de pequeño como lla casa de tus abuelos, un pueblo, un rincón de tu ciudad , un recuerdo de un viaje… Se trata de que elijas tu lugar favorito en el mundo. No tiene porqué ser siempre el mismo lugar, tu visualización puede variar. Lo importante es que te visualices allí, con todo lujo de detalles y en actitud de calma y serenidad.

 A veces también me gusta imaginarme que estoy en una casa en lo alto de una montaña rodeada de árboles con un riachuelo cerca. A través de una gran ventana puedo contemplar un precioso paisaje de montañas y árboles. Puedo ver un pequeño pueblecito al fondo, las nubes, el sol, multitud de pájaros y otro tipo de animalillos silvestres alrededor. En este caso me visualizo sentada en una butaca cómoda contemplando a través de la ventana abierta el espectacular paisaje de la naturaleza.

Cómo realizar el ejercicio:
  • En un lugar tranquilo y sin interrupciones.
  • Puedes adoptar tu postura de meditación o bien tumbarte boca arriba.
  • Cierra los ojos y respira con naturalidad por la nariz.
  • Elige el lugar que quieres visualizar.
Comienza a dotarlo de todo lujo de detalles:
  •         Qué temperatura hace.
  •         A qué huele.
  •         Si estás solo o acompañado.
  •         Qué hora del día es: si está amaneciendo o se está poniendo el sol.

 Una vez tengas definido tu lugar favorito o tu paisaje evocador permanece en él.

 Siéntelo respira este lugar maravilloso y nota como te embarga el sosiego y la calma de saber que estás a salvo, en este lugar que te inspira confianza y relajación.

Continúa en este lugar y si te distraes vuelve amablemente con tu atención a él y redescubre alguna característica o detalle nuevo. Quizá la luz que entra o se filtra por una ventana o a través de los árboles. Quizá escuches un sonido, una música que te gusta o la voz de un ser querido. Quizás estás en contacto con algún animal o con árboles y plantas.  El contacto con estos seres vivos transmite una energía sanadora.

La clave de una buena visualización es aportar el máximo de detalles y que estos te resulten especialmente agradables y placenteros.

Tómate todo el tiempo que quieras en construir esta visualización y disfrutar de ella.

Si tienes una imagen recurrente a la que te gusta acudir para visualizar y relajarte, puedes ponerle nombre en tu mente.

Después de realizarla pregúntate si te notas diferente ¿estás más relajado? ¿Sientes mayor calma? ¿Te distrajiste pensando en otra cosa? 

Continúa practicando, quizá las primeras veces te cueste hacer uso de tu imaginación pero con perseverancia puedes realizar unas visualizaciones muy bonitas y creativas que generen estados de paz mental.

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