MEDITACIÓN CON UNA TAZA DE TÉ.

Al té se le atribuyen muchas cualidades beneficiosas para la salud como propiedades antioxidantes o aportar polifenoles que tienen efectos antiinflamatorios, entre muchas otras.

Pero además de sus posibles beneficios físicos,  tomar una taza de té puede ser un momento de relax para tu mente y una estupenda forma de conexión con tu cuerpo y tus sensaciones.
El té es una bebida natural y está delicioso, al menos para mí.
Existen múltiples variedades como el té matcha, verde, rojo, negro, con especias…
Yo trato de comprarlo, a ser posible, ecológico y de buena calidad ya que lo tomo todos los días. Es una bebida económica por lo que no es mucho más caro asegurarnos de que ha sido cultivado sin toxinas.

La ceremonia del té en oriente.

Volviendo a cómo convertir el hecho de tomarnos un té en un ejercicio de atención plena o meditación, analicemos brevemente la filosofía de la ceremonia japonesa del té que data del siglo XIII.
Esta ceremonia consiste en servir té verde matcha, siguiendo un riguroso protocolo, con unos movimientos muy precisos. Está influenciada por el budismo zen y su objetivo es la creación de una atmósfera especial. Los participantes saborean el té delicadamente y es una invitación a olvidar todos los objetos materiales y mundanos para purificar el alma y así alcanzar un estado de armonía espiritual. Es un ritual de reflexión y autoconocimiento.
Practicar la ceremonia del té, que también se realiza en otros países orientales como China, Corea, Taiwán y Vietnam, requiere de un aprendizaje que puede llevar años.

Tu propia ceremonia del té.

En el ejercicio que voy a proponer realizaremos nuestra propia ceremonia, sin protocolo, sólo calmando nuestra mente y corazón para disfrutar de un espacio de paz y conexión interior a través de la concentración y la meditación en el momento presente.

«Ya no pienso más en el pasado, ya no pienso más en el futuro, soy libre del pasado, del futuro, y lo único que hay es un verdadero encuentro entre mí y el té«. Thích Nhất Hạnh

Pasos sugeridos:

Antes de comenzar, escoge el tipo de té. Dependiendo del momento del día puede apetecerte un té más intenso o más suave, existe una gran variedad en el mercado. Los hay también si teína y con sabores exóticos.
Prepáralo de forma relajada, calmada y focalizada. Realiza movimientos suaves y lentos. Olvídate de las prisas y de cualquier otra tarea.
1.- Mientras el agua hierve, puedes observar tu respiración y bajar tu atención a tu cuerpo, nota como te encuentras en ese preciso momento.
2.- Dependiendo del tipo de té requerirá un reposo de unos 3 a 8 minutos para infusionar. Durante esos minutos puedes volver la atención a tu respiración y a las sensaciones de tu cuerpo.
3.- Cuando la infusión está lista concéntrate en observar su color, su aroma, el vapor que desprende, su temperatura.
4.- Al beber el té, hazlo como si fuese la primera vez que lo probases. Fíjate en los matices ¿Tiene un sabor suave o intenso? ¿Es ligero o pesado?
Disfruta del té con calma, sorbo a sorbo, degustando y con atención a este momento.

Para tomar un té sólo hay dos movimientos: coger la taza y dejar la taza.

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