Te voy a pedir un pequeño ejercicio que apenas te llevará medio minuto. Vas a tener que cerrar los ojos, así que lee las instrucciones del siguiente párrafo para poder realizarlo.

Cierra los ojos. Ahora concéntrate en las diferentes zonas de tu rostro, piensa en tu frente, tus mejillas, tus labios y… fuérzate a sonreir. Si no te sale fácil, piensa en alguien a quien quieras o en una situación que te resulte placentera y sonríe. Piensa en la sonrisa de un bebé, en el chiste que te contaron la semana pasada o en lo bien que estarías ahora mismo en una tumbona en tu playa favorita. Mantén la sonrisa unos segundos…

Ya puedes abrir los ojos. Observa si has sentido algo o ha variado en algún aspecto tu estado de ánimo.

Sólo el hecho de forzarte a sonreir, es suficiente para empezar a sentirse mejor

El cerebro realiza un proceso bioquímico en el que se combinan al menos siete hormonas, como la oxitocina, dopamina, serotonina, endorfina y prolactina. Cuando todas ellas se involucran, generan bienestar y se reduce la sensación de estrés.

En el rostro tenemos 40 músculos que utilizamos para diferentes expresiones. Para sonreir, has necestiado mover un mínimo de 12 músculos.  Podemos decir que a nivel físico, sonreir a menudo, beneficia en los siguientes aspectos:

Pero no solo estos aspectos son importantes para que te fuerces a sonreir más a menudo. A nivel emocional, el hecho de sonreir consigue beneficios muy importantes:

Tener una actitud positiva nos permite pensar de manera constructiva y sana. Nos permite tener más pensamientos agradables y esto influye en lo que transmitimos a nuestro entorno.

 Muchas veces, sonreir es un reto. No te levantas de buen humor, te cruzas con ese vecino que nunca saluda o tienes una reunión con tu jefe, que es la persona más seria del planeta. Prueba a sonreir a estas personas, al menos piensa que se quedarán sorprendidas, y que una sencilla sonrisa tuya puede hacer que ellos también sonrían y entonces el ambiente habrá cambiado. El contagio de sonrisas,  se produce por el efecto de las neuronas espejo, las cuales son las causantes de que al observar un gesto o una conducta la imites de manera inconsciente.Se puede pasar de un ambiente de tensión a otro más distendido. Y si la otra persona no responde como esperas, no te desanimes, al menos habrás desencadenado en tí todos los beneficios que tienen las sonrisas. Ellos quizá no lo saben, pero ahora que tú si sabes los múltiples beneficies de sonreir, te animo a que te fuerces a hacerlo todos los días. Seguro que algo cambia. Sonríe, siente esa sonrisa no solo en tu rostro sino en tu estado de ánimo, observa el resultado y vuelve a sonreir.

 La risa mejorará seguro tu calidad de vida, practícala!

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